Cuéntame un cuento...

...o una historia, o una anécdota... Simplemente algo que me haga reir, pensar, soñar o todo a la vez, si cabe ..Si quereis mandarme alguna de estas, hacedlo a pues80@hotmail.com..

martes, enero 24

La importancia de las unidades de medida

(Un texto de José Pérez en elconfidencial.com del 2 de diciembre de 2013)

El 11 de diciembre de 1998, un cohete despegaba de Cabo Cañaveral, Florida, con destino a Marte. A bordo viajaba la Mars Climate Orbiter, el primer satélite meteorológico que se enviaba a otro planeta. Con un presupuesto de 125 millones de dólares, la misión de aquella pequeña sonda era analizar el clima y la atmósfera marcianas.

La nave debía llegar a Marte en septiembre de 1999. Es ese momento, el satélite empezaría a orbitar el planeta rojo a unos 150 kilómetros de altura, recopilando datos y enviándolos a la Tierra durante aproximadamente un año marciano  (687 días terrestres).

Pero nunca lo hizo. Y no lo hizo por un motivo tan sumamente tonto que nadie reparó en él hasta que fue demasiado tarde.

Las cosas empezaron a torcerse mucho antes de llegar a Marte. En todas las misiones, los controladores corrigen desde Tierra la trayectoria de la nave. A eso se le llama TCM (Trajectory Correction Maneuver) y es algo rutinario. Esta vez, sin embargo, varios controladores se percataron de algo extraño. Aquella nave se desviaba demasiado de su ruta. Ellos corregían la trayectoria, pero la nave se desviaba de nuevo, sin motivo aparente.

La nave desapareció de las pantallas el 23 de septiembre de 1999. Los 125 millones de dólares invertidos en la misión se habían evaporado en alguna parte, muy cerca de Marte. Pero la peor noticia para la NASA todavía estaba por llegarLos controladores dieron la voz de alarma a sus superiores. No era para menos: algo estaba alterando el rumbo de la nave y no tenían ni idea de qué podía ser. La respuesta que obtuvieron por parte de sus superiores fue… ninguna en absoluto. Por asombroso que pueda parecer, nadie investigó nada, nadie comprobó nada. Simplemente, se dejó pasar. Meses después, la NASA lo justificó diciendo que los controladores no habían hecho uso del "proceso formal" para expresar sus preocupaciones.

A medida que la nave se acercaba a Marte, los controladores, cada vez más preocupados, siguieron reajustando su trayectoria. No sirvió de nada. El 23 de septiembre de 1999, tras un viaje de nueve meses, la nave desparecía de las pantallas del Instituto de Tecnología de California sin dejar rastro y sin que nadie supiese por qué.

Los 125 millones de dólares invertidos en la misión se habían evaporado en alguna parte, muy cerca de Marte. Pero la peor noticia para la NASA todavía estaba por llegar.

Un error casi inconcebible
En la semanas siguientes se organizó una comisión de investigación para aclarar qué había sucedido. Y, tras numerosos informes, peritajes y entrevistas, la conclusión no pudo ser más humillante para la agencia espacial estadounidense: habían cometido un error en las unidades de medida.

El control de Tierra usaba el sistema métrico decimal, mientras que la nave realizaba los cálculos en el sistema anglosajón. Así, cada vez que los controladores ordenaban a la nave que variase su trayectoria, enviaban unos datos en newtons que la nave interpretaba como si fuesen libras. Una libra equivale a 4,45 newtons, por lo que cada corrección de trayectoria provocaba una desviación aún mayor.
De ahí que, cuando los técnicos decidieron frenar la nave para su aproximación a Marte, ésta estaba ya calcinándose en la atmósfera marciana, a poco más de 50 kilómetros sobre la superficie.

El de la Mars Climate Orbiter sigue siendo, a día de hoy, el error más tonto en la historia de la exploración espacial. Un ejemplo de hasta qué punto los más complejos sistemas pueden fallar de la manera más absurda e imprevista.

Semanas después de perder la nave, el director científico para la exploración de Sistema Solar de la NASA Carl Pilcher declaraba: "El error humano es inevitable. Pero, a pesar de ello, tenemos un enorme éxito porque contamos con sistemas que detectan el error y lo corrigen. Lo que ha fallado esta vez ha sido ese sistema."

Una cosa es segura: en los quince años que han pasado desde entonces, la NASA no ha vuelto a equivocarse con las unidades de medida.


Teresa Gaspar Sánchez
tgaspar@itainnova.es
+34 976 010 062
+34 675858515
ITAINNOVA
ITAINNOVA / Instituto Tecnológico de Aragón
María de Luna, 7 - 8 / 50018 Zaragoza (Spain) / www.itainnova.es
Twitter Facebook Youtube Canales RSS
Por favor, no imprima este correo si no es imprescindible
Please do not print this e-mail if it is not necessary
Confidencialidad: La información contenida en este correo electrónico es confidencial y puede ser privilegiada. Este correo sólo está pensado para el destinatario final; si usted no lo fuera, por favor bórrelo inmediatamente. Los contenidos de este correo no deben ser leídos ni copiados sin el consentimiento del remitente.
Confidentiality: The information contained in this e-mail is confidential and can be privileged. This email is only intended for the final addressee, if you were not, please delete it immediately. The contents of this e-mail must not be read or copied without the assent of the sender.

Etiquetas: ,

Free counter and web stats