Las españolas votan por primera vez
(Leído en el boletín del Muy Historia del 9 de noviembre de 2019. Muy relacionado con lo de ayer)
Es sorprendente percatarse de que las mujeres en España no pudieron ejercer su derecho como ciudadanas hasta hace poco menos de un siglo: el 19 de noviembre de 1933.
¿Qué estaba ocurriendo en España por entonces? La Segunda República se había proclamado el 14 de abril de 1931, sustituyendo a una monarquía institucional, desacreditada al permitir Alfonso XIII la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) y tras fracasar el intento de vuelta a la “normalidad constitucional” con la dictablanda del general Berenguer (1930-1931).
La cuestión del voto femenino se puso sobre la mesa en las Cortes republicanas en 1931, durante el bienio progresista, y fue Clara Campoamor quien enarboló la lucha para que las mujeres alcanzaran este derecho fundamental. Por entonces solo había tres diputadas. Campoamor, entre ellas; las otras dos, Victoria Kent y Margarita Nelken, se mostraban sin embargo reacias a contemplar el voto femenino por miedo a que éste beneficiase a los partidos conservadores.
El 1 de octubre de 1931, el Congreso de la Segunda República Española hizo oficialmente legal el voto femenino con casi la mitad del Congreso en contra. Una decisión que se haría efectiva sería en las elecciones de 1933 (que ganó la CEDA). Aquel día histórico, 6.800.000 españolas introdujeron su voto en las urnas por primera vez. Hay que recordar que tras la Guerra Civil y la dictadura franquista, las mujeres pasarían más de 40 años sin volver a votar, hasta los comicios de 1977 (los primeros libres tras la dictadura), otorgando la victoria a la Unión de Centro Democrático liderada por Adolfo Suárez.
Aunque hay representantes muy antiguas del feminismo, la primera vez que se cuestiona oficialmente la igualdad de derechos entre hombres y mujeres fue a partir de la Revolución Francesa (1789) puesto que la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano no incluía a las mujeres como poseedoras de los mismos derechos que los ciudadanos hombres.
A partir de entonces, los movimientos ilustrados de hombres y mujeres en toda Europa plantearon la necesidad de establecer un sufragio universal, además de garantizar la igualdad de otros derechos civiles, como los derechos matrimoniales o los de capacitación profesional; Sin embargo, las mujeres continuaron sin poder ejercer como ciudadanas de pleno derecho hasta bien entrado el siglo XX. Al menos, en Europa. Nueva Zelanda se dio algo más de prisa, y aseguró este derecho antes del final del siglo XIX, en 1893. En Europa, las protestas por el voto tuvieron su manifestación más temprana en Reino Unido. En 1911, la Unión Social y Política de las Mujeres (WSPU) se congregó en Londres para reivindicar el sufragio femenino.
Etiquetas: En femenino, Pequeñas historias de la Historia, s.XX
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