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lunes, julio 20

Si la Alemania nazi de Hitler fue el Tercer Reich, ¿cuáles fueron el primero y el segundo?

(Un texto de José Segovia en el XLSemanal del 7 de marzo de 2021)

Se cumplen 150 años de la unificación de Alemania. Repasamos su historia desde el Sacro Imperio Romano, conocido como Primer Reich, pasando por el Imperio alemán, el Segundo Reich, hasta la Alemania nazi de Hitler, Tercer Reich.

En el siglo X, Otón el Grande renovó el Imperio de Carlomagno, del que los territorios alemanes siempre fueron la parte principal. En aquel momento nació el Primer Reich, que significa ‘imperio’ y que duró ochocientos años. A partir del siglo XIII, el Primer Reich pasó a ser denominado Sacro Imperio Romano y, en el siglo XV, Sacro Imperio Romano Germánico. Desde el siglo XV todos los emperadores fueron de la Casa de Habsburgo, lo que situó a Austria en el núcleo del imperio. En el siglo XVIII, sin embargo, con Federico II el Grande, Prusia se convirtió en un estado de primer nivel en el imperio y en Europa. Había nacido el dualismo alemán, la rivalidad austro-prusiana.

Las victorias de Napoleón, primero frente a Austria en Austerlitz (1805) y luego frente a Prusia en Jena (1806), supusieron la creación de una serie de principados alemanes satélites de Francia, que ya no tenían ninguna relación con el imperio, por lo que el último emperador, Francisco II de Habsburgo, disolvió el Primer Reich y se coronó como Francisco I de Austria. Acaba así –en 1806– el Primer Reich.

Tras las guerras napoleónicas, el tratado de Viena instauró una confederación Germánica, liderada por Austria hasta que el primer ministro prusiano, Otto von Bismarck, consiguió para su rey la hegemonía sobre Alemania derrotando a Austria y a casi todos los demás estados alemanes. A partir de entonces surgieron dos nuevas confederaciones: la del Norte, controlada por Prusia, y la del Sur, que no llegó a ser operativa.

La iniciativa de Bismarck de crear una nueva unión aduanera con los principados alemanes provocó la reacción del emperador francés Napoleón III, quien declaró la guerra a Berlín para evitar la posible unificación de Alemania y frenar su creciente poder.

Tras las victorias prusianas sobre los franceses, el 18 de enero de 1871 –hace ahora 150 años– se ratificó la unificación de Alemania, con Guillermo I como káiser, y la creación del Segundo Reich. La guerra franco-prusiana concluyó con la derrota de Napoleón III y su exilio al Reino Unido. Por el tratado de Fráncfort, Bismarck impuso a Francia la cesión de las provincias de Alsacia y Lorena al Segundo Reich. Este segundo imperio se mantuvo hasta que cayó derrotado en la Primera Guerra Mundial. Entonces, los franceses se desquitaron con el Tratado de Versalles, cuyas cláusulas impusieron a Alemania el pago de exorbitantes indemnizaciones económicas a los vencedores y la devolución de Alsacia y Lorena a Francia. En 1918, terminaba el Segundo Reich. Luego vino la República de Weimar y después el trágico y expansionista Tercer Reich liderado por Hitler.

A finales del siglo XVIII, durante el reinado de Federico II el grande, Prusia se convirtió en una gran potencia. Fue un monarca ilustrado y un gran militar. Los nazis lo glorificaban.

Durante sus 19 años en el poder, el canciller Otto von Bismark fraguó la unificación de Alemania y tejió una hábil red de alianzas para afianzar y expandir la nueva nación.

En 1871, la Confederación Alemana del Norte se convirtió en el Imperio alemán y Guillermo I, en su emperador. Es el abuelo de Guillermo II, el káiser de la Primera Guerra Mundial.

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