La leyenda de Aracne
(Extraído de un texto de Pedro Pérez en la página observandoalbosque.com publicado el 5 de diciembre de 2022)
Conocido como la fábula o mito de Aracne, será la primera historia que abordaremos sobre el castigo que dejaron caer los dioses sobre quienes se atrevieron a ofenderlos. Lo primero es saber ¿quién es Aracne? Su nombre viene del griego “ἀράχνη”, que significa araña. Aracne vivía en Lidia, donde era muy famosa por su habilidad para tejer y bordar. Era hija de Idmón de Colofón, quien era conocido por ser un tejedor de lana con púrpura de tiro. Sobre su madre, Ovidio solo menciona que “era plebeya”.
“Desde su más temprana edad, Aracne mostró una habilidad excepcional como tejedora. Su habilidad era el orgullo de toda Jonia y sus admiradores solían apiñarse alrededor de su pequeña cabaña para verla trabajar. Incluso las ninfas se sentían atraídas a salir de sus moradas situadas en el río Pactolo y en el monte Tmolos para ir a observar su talento (…)”
Pero ¿qué hizo Aracne y a quién ofendió? Por su gran habilidad y destreza al tejer, se le consideraba bendecida con un don dado por Atenea, o su equivalente romano, Minerva; diosa de la guerra, la sabiduría, la artesanía. Sin embargo, Aracne dejando de lado la humildad, lo negaba. El problema es que eso no fue todo, sino que también se atrevió a decir que era incluso mejor que la diosa de la artesanía y la retó a una competencia para demostrarlo.
“Palas [otro nombre para Atenea] tomó el cuerpo de una vieja, con sus canas y su debilidad, y, apoyada en su bastón, llegó hasta la artífice y le habló: entre los males que acarrea la senectud, hay algunos bienes, el conocimiento entre ellos; fiada en éste, le aconseja que se contente con ser la mejor lanificadora entre las mortales, pero que ceda ante Palas y le pida perdón; la diosa se lo concedería, de seguro (…)” Ovidio. Metamorfosis. Libro sexto (26-52)
Se dice que aquella advertencia de la anciana, a quien claro está, no reconoció como la diosa Atenea no fue suficiente para disuadir a la joven Aracne. Así que esta simplemente siguió con su reto hacia la diosa y llamó por ella para que se presentara. Acto seguido y según Ovidio “la diosa se dio a conocer sorprendiendo a todos los presentes, menos a Aracne, quien solo se ruborizó un poco. Y sin vacilar sigue con su idea, por lo que Atenea acepta el reto y empieza la competencia”.
Para darle una enseñanza a Aracne, tejió en cada esquina la representación de; Rodope y Hemo; la pigmeo Énoe; Antígona; y Ciniras junto con los castigos que habían recibido por retar a los dioses. Al final, la diosa Minerva adornó su tapiz con el árbol, símbolo de la paz.
“Palas figura la roca de Marte en la ciudadela de Atenas, y el litigio a propósito del nombre que se daría a esa ciudad. Con seis dioses a cada lado, Júpiter se sienta. El rostro de cada uno de ellos está representado intachablemente. En seguida, figura a Neptuno que golpea con su tridente una peña de la cual brota el mar, y con esá prenda reclama la urbe para sí. Luego se representa a sí misma, con escudo y lanza y yelmo y protegida con la égida; finge que, golpeada por su lanza, la tierra produce el olivo con sus frutos, y que los dioses lo admiran. La imagen de una Victoria culmina su obra.” Ovidio. Metamorfosis. Libro sexto (71-102)
Aunque fue una verdadera obra de arte la hecha por la diosa, Aracne no se quedó atrás. Sin embargo, la joven escogió un tema que enfadaría a Atenea. En su tapiz, esta representó la historia de las mujeres que habían sido engañadas y burladas por los dioses en busca de satisfacer sus deseos lujuriosos.
“Por su parte, Aracne dibuja a Europa burlada por el toro, cuando éste comenzaba a llevársela por el mar; luego, a Asterie tenida por el águila, a Leda por el cisne; también queda allí Júpiter alcanzando a Antíope en figura de sátiro, a Alcmena como Anfitrión, a Dánae como lluvia de oro, y a la Asopida en cuerpo de fuego; a Mnemosina como pastor y a la Deoida en figura de serpiente. Representa asimismo a Neptuno como novillo, sobre la Eolia; como Enipeo, engendrando a los Aloidas; como carnero, burlando a la Bisáltida; como caballo, a Ceres, y el modo en que, alado, se llegó a Medusa, y en cuerpo de delfín, a Melanto. Luego representa a Febo vistiéndose de labriego o de halcón o de león para cumplir sus deseos, y a Baco en apariencia de pastor, para poseer a Ise, y de uva, para burlar a Erígone, y a Saturno en cuerpo de caballo para engendrar a Quirón (…)” Ovidio. Metamorfosis. Libro sexto (103-128)
Es cierto que ni la diosa de la artesanía pudo negar la obra que estaba ante sus ojos. Sin embargo, debido al tema escogido por Aracne, la diosa se molesta mucho por lo que destruye el tapiz de la mortal y la ataca.
En este momento, es cuando Aracne toma conciencia del grave error que cometió y decide suicidarse por la vergüenza tratando de ahorcarse. Ovidio relata como “la diosa Palas siente pena por Aracne y decide salvarla, por lo que le rocía un jugo con hierbas mágicas, lo que hace que su cuerpo tome la forma de una araña, de cuyo vientre saldría hilo con el que seguiría tejiendo”. Se dice que como castigo, Aracne en su nueva forma, sería obligada a seguir tejiendo por toda la eternidad. Sin embargo, ya no crearía obras tan bellas como otrora, sino piezas horribles y sin sentido.
Etiquetas: Mitología de todos los colores
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