Cuéntame un cuento...

...o una historia, o una anécdota... Simplemente algo que me haga reir, pensar, soñar o todo a la vez, si cabe ..Si quereis mandarme alguna de estas, hacedlo a pues80@hotmail.com..

miércoles, enero 7

Sabinas de Monegros

(La columna de Alberto Serrano Dolader en el Heraldo de Aragón del 24 de enero de 2016)

No, Monegros no es un desierto. Imposible, si tenemos en cuenta que los científicos han catalogado casi seis mil especies vivas diferentes, entre ellas un centenar que jamás han sido vistas en otro lugar del planeta. La leyenda asegura que la región debe su nombre a que, en tiempos pretéritos, estuvo tan colonizada por un árbol, la sabina, que le daba apariencia sombría.

En el siglo XII el geógrafo árabe al-Udrí fue el primero en referirse a la zona con expresión que, traducida, equivaldría a 'montes negros'. Al polígrafo Jordán de Asso (1798) debemos el intento más madrugador de explicar el topónimo: «...Los Monegros así llamado porque antiguamente estuvo poblado de pinos, y sabinas, que a los que miraban de lejos les parecía un monte obscuro y cerrado».

¿Es eso cierto? Hace ya una veintena de años, el naturalista Blasco Zumeta despejó con rigor científico el busilis de la cuestión. Les invito a acudir a sus publicaciones, donde podrán leer: «Ninguna referencia histórica da pie a pensar en selvas ni bosques espesos cubriendo las actuales zonas áridas del valle del Ebro». Estudios de suelo y polen indican que, antes de la romanización, las plantas que más abundaban eran las propias de las zonas áridas; en todo caso, en época islámica la desforestación estaba muy avanzada; a finales del XVIII ni un solo bosque se documenta en el recorrido del Camino Real a través de Los Monegros, además «cuando los jornaleros de Farlete, en la segunda mitad del siglo piden permiso para reducir leña a carbón solicitan aprovechar las ramas secas de los romeros, por lo que la escasez de madera era ya manifiesta».

Sí hubo sabinas, claro, ¿pero tantas y tantas como asegura el mito? La apariencia oscura del paisaje ¿no sería aporte plástico de ontinas y romeros?

Recorro la carretera que conduce desde Villamayor a La Almolda para detenerme en Farlete. Antes de salir, he subrayado este párrafo en un estudio antropológico sobre la provincia de Zaragoza que publicó, treinta años atrás, Ana María Rivas: «Según los vecinos de Farlete, este es el pueblo de todos Los Monegros que más sabinas tiene porque hay una leyenda que cuenta que si alguien arranca una será castigado por la patrona del pueblo, que lleva precisamente el título de la Virgen de la Sabina». Veo la silueta del santuario en cuestión, de trazas barrocas en su fisonomía actual. Según se recoge en un documento de 1687, en el siglo XVII en algunas casas se veneraban como reliquias fragmentos de la sabina donde supuestamente apareció María y «los muchachos cogían de sus hojas y teniéndolas por reliquias se las echaban en los pechos», supongo que confiados en sanar de alguna enfermedad.

Etiquetas: ,