Tácticas y estrategias para evitar el mal sueño
(Un texto de E. Castelló en la revista Mujer de Hoy del 30 de septiembre de 2017)
¿Te resulta imposible desconectar?
Intenta concentrarte en tu respiración y conseguirás relajarte evitando focalizarte en pensamientos obsesivos. Así tendrás más posibilidades de conseguir adormecerte. Se trata de sincronizar el ritmo cardíaco
y la respiración: inspira cinco segundos y espira cincos segundos y
trata de hacer seis ciclos inspiración-espiración por minuto. Repite la
operación de tres a cinco minutos. Puedes utilizar un cronometro o una
app en el móvil como Kardia, que controlan el ritmo cardiaco y la salud de tu corazón.
Busca la oscuridad, el silencio y una cama cómoda
A
ser posible vestida con sábanas y edredones agradables. Tres elementos
cruciales para conciliar mejor el sueño. La vida media de colchones y somieres es de 10 años. En cuanto al ruido, es un gran perturbador del sueño, igual que las luces que se cuelan por la ventana. La almohada
es fundamental: tiene que adaptarse a ti, a la altura de tu cuello y a
la postura que adoptas para dormir. Y, ya sabes: ¡prohibidas las
pantallas en el dormitorio!
Prueba una buena infusión
Por ejemplo con lavadula angustifolia o valeriana officinalis, melissa officinalis o pasiflora incarnata. También puedes hacerte una mezcla de manzanilla, tila y espino albar. Tómatela una hora antes de acostarte.
Practica yoga para relajar el cuerpo y la mente
Al trabajar la respiración, el yoga incide en la conciliación del sueño, pero, además, lo favorece porque deshace las tensiones del cuerpo
y su práctica aporta calma, serenidad y una sensación de seguridad
necesarias para sentirse relajado y adormecerse. Existe un tipo de yoga
especialmente concebido para conciliar el sueño: se llama nidra, se compone de estiramientos y automasaje, y se hace con los ojos cerrados.
Prueba con la aromaterapia
Hay olores que facilitan un estado de relajación cercano al sueño: la naranja, el neroli, la verbena, el sándalo o la mejorana son algunos de ellos. Perfumar tu habitación con ellos es una buena idea. También puedes darte un baño con sus esencias o perfumar tu almohada y tus sábanas.Etiquetas: Pensando en la salud
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home