Cuéntame un cuento...

...o una historia, o una anécdota... Simplemente algo que me haga reir, pensar, soñar o todo a la vez, si cabe ..Si quereis mandarme alguna de estas, hacedlo a pues80@hotmail.com..

viernes, junio 19

Si los cuentos no se cuentan...

(Un poema de Ana Rosetti)

Si los cuentos no se cuentan

Pronto se van olvidando,

Palabras sobre la arena

Que la marea ha borrado.

El olvido es como un virus

Que el disco duro devora

Y toda la información

En un instante se borra.

Si los cuentos no se cuentan

Dejan de existir las hadas,

Lo dragones y los vampiros,

Los duendes y los piratas.

Y no hay pasajes secretos

Ni cuevas maravillosas

Ni castillos encantados

Ni una isla misteriosa.

Si los cuentos no se cuentan

Se destierra la poesía

El país de nuestra infancia

País de la fantasía.

Por favor, cuéntame un cuento,

Y vuélvemelo a contar

No vaya a ser que se pierda

A la orillita del mar.


  

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lunes, junio 8

Hornillas sin lumbre

Queta Navagómez.
Del libro Raíces de mangle.

En tierras ajenas duerme mi madre 
y escucha lo delgado de la lluvia 
gotear entre el mutismo y las raíces. 
Se me estará enfermando de nostalgia 
mientras cuento a la casa que ella ha muerto 
y tiemblan de pesar las telarañas.
Y esta casa la espera todavía
con una puerta tercamente abierta
y la quietud de sillas empolvadas.
Las hornillas sin lumbre preguntan por sus manos 
por sus manos preguntan sin lumbre las hornillas. 
Y en el huerto, aún la aguardan
la brutal desnudez de los ciruelos
y el maltrecho esqueleto de un rosal. 
En tanto que mi madre y su fantasma 
-anónimos y solos-
escuchan lo delgado de la lluvia 
bajar en espirales,
y un anhelo de azaleas encendidas 
estremece el descanso.


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viernes, mayo 29

Educar

(Poema de Fermín Gainza, del libro "Casi puro rezo", falsamente atribuido a Gabriel Celaya*)

Educar es lo mismo
que ponerle un motor a una barca.
Hay que medir, pesar, equilibrar…
y poner todo en marcha.

Para eso
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino,
un poco de pirata,
un poco de poeta
y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que ese barco –ese niño‒
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.

Soñar que, cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos
seguirá nuestra bandera enarbolada.

(*) Para saber más sobre la falsa atribución: https://retratoliterario.wordpress.com/2023/06/09/educar-es-un-poema-de-celaya/ 

 

 

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domingo, mayo 3

Los versos para mi madre

(Una canción de Julio Jaramillo. Porque hoy es hoy; porque siempre debería ser el día de la madre; porque te quiero, mamá)
 
Mi madre es un poema 
De blanca cabellera 
Que tiene a flor de labios 
Un gesto de perdón 
Cuando tras larga ausencia regreso 
Ella me espera 
Me abraza como a un niño 
Me besa con pasión 
Mi madre es pequeñita 
Igual que una violeta 
Lo dulce está en su alma 
El llanto en el adiós 
Es dueña de mis sueños 
Aunque no soy poeta 
Los versos a mi madre 
Me los inspira Dios 
Que linda que es mi madre 
Que suerte es tenerla y 
Que dichoso al verla 
Feliz en el hogar 
Radiante de alegría 
Al lado de sus hijos 
Cuidando sus nietitos 
Que santa que es mi madre 
Bendícela, si, bendícela Señor 
Mi madre es una rosa 
De pétalos ajados 
Que guarda su perfume 
Muy junto al corazón 
Viviendo nuestra angustia 
No sé lo que ha llorado 
Por eso al mencionarla 
Me embargo de emoción 
Mi madre es como un cromo 
De mágica paleta 
Canción dolor ternura 
De todo hay en su voz 
Es dueña de mis sueños 
Aunque no soy poeta 
Los versos a mi madre 
Me los inspira Dios
Que linda que es mi madre 
Que suerte es tenerla y 
Que dichoso al verla 
Feliz en el hogar

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lunes, marzo 23

Cartas mentales

Un poema del libro "Los amores imparables", de Marwan.

Te he escrito tantas cartas mentales, 
tantas hojas de anhelo, 
tantas lluvias de tristeza, 
que si las leyeras esta tarde
se correrían de pena tus ojos.

En ellas me preguntaba cosas.

Me preguntaba
si se pueden talar los árboles de la ausencia 
para ver el paisaje que queda 
tras el bosque frondoso de la soledad.

Me preguntaba cuál es la dirección de tu boca 
ahora que el amor cambió de domicilio.

Me preguntaba si esta página sabe que estoy solo, 
si entiende lo que eso significa,
si alguien, aparte de un poema como este, 
le puede romper el corazón a un folio.

Me preguntaba si anda ya enredada tu ternura en otros tronos, 
si tus sueños le han hecho hueco a otro 
que no lleve mi nombre.

Es solo eso,
que el mundo es una esfera de nostalgia, 
que todo son estrofas de tristeza, 
que no hay impermeable para el alma 
cuando la lluvia que te moja cae de dentro.... 

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sábado, febrero 14

Historia de un amor

(Un poema de Cristina Peri Rossi)
Para que yo pudiera amarte
los españoles tuvieron que conquistar América
y mis abuelos
huir de Génova en un barco de carga.
Para que yo pudiera amarte
Marx tuvo que escribir El capital
y Neruda la Oda a Leningrado.
Para que yo pudiera amarte
en España hubo una guerra civil
y Lorca murió asesinado
después de haber viajado a Nueva York.
Para que yo pudiera amarte
Virginia Woolf tuvo que escribir Orlando
y Charles Darwin
viajar al Río de la Plata.
Para que yo pudiera amarte
Catulo se enamoró de Lesbia
y Romeo, de Julieta,
Ingrid Bergman filmó Stromboli
y Pasolini, Los cien días de Saló.
Para que yo pudiera amarte,
Lluís Llach tuvo que cantar El segadors
Y Milva, los poemas de Bertolt Brecht.
Para que yo pudiera amarte
alguien tuvo que plantar un cerezo
en la tapia de tu casa
y Garibaldi pelear en Montevideo.
Para que yo pudiera amarte
las crisálidas se hicieron mariposas
y los generales tomaron el poder.
Para que yo pudiera amarte
tuve que huir en barco de la ciudad donde nací
y tú combatir a Franco.
Para que nos amáramos, al fin,
ocurrieron todas las cosas de este mundo
y desde que no nos amamos
sólo existe un gran desorden.

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lunes, octubre 6

You say...

(Unknown author, even though I have seen it attributed to many people)

You say that you love rain,
But you open your umbrella when it rains.
You say that you love the sun,
But you find a shadow spot when the sun shines.
You say that you love the wind,
But you close your windows when wind blows.
This is why I am afraid,
You say that you love me too.

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sábado, junio 28

La casada infiel

Estos 55 versos de Federico García Lorca —incluidos en el 'Romancero gitano'— son un alegato contra los cánones sociales y las imposiciones morales. Nota: leer la parte intermedia ("desde 'pasadas las zarzamoras' hasta 'las espadas de los lirios') con la música de "Tu Calorro" de Estopa es otra forma de disfrutarlos.

Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quite la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montando en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena,
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.

Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
Le regalé un costurero
grande, de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

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miércoles, abril 16

Antes del odio

De Miguel Hernández
 
Beso soy, sombra con sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado,
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.
Corazón en una copa
donde me la bebo yo,
y no se lo bebe nadie,
nadie sabe su sabor.
Odio, vida: ¡cuánto odio
sólo por amor!
No es posible acariciarte
con las manos que me dio
el fuego de más deseo,
el ansia de más ardor.
Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas
y las muerden con rencor.
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.
Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo siempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra iluminación.
Mírame aquí encadenado,
escupido, sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz,
comiendo pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo sólo,
sólo por amor.
Todo lo que significa
golondrinas, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,
horizonte aleteante,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.
Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.
No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme. no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa ?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.

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lunes, marzo 10

Esperaré

Canción de Armando Manzanero - 2005

Te esperaré a que sientas lo mismo que yoA que a la luna la mires del mismo colorEsperaré que adivines mis versos de amorA que en mis brazos encuentres calor
 
Esperaré a que vayas por donde yo voyA que tu alma me des como yo te la doyEsperaré a que aprendas de noche a soñarA que de pronto me quieras besar
 
Esperaré que las manos me quieras tomarQue en tu recuerdo me quieras por siempre llevarQue mi presencia sea el mundo que quieras sentirQue un día no puedas, sin mi amor, vivir
 
Esperaré a que sientas nostalgia por míA que me pidas que no me separé de tiTal vez jamás seas tú de míMas yo, mi amorEsperaré
 
Esperaré que las manos me quieras tomarQue en tu recuerdo me quieras por siempre llevarQue mi presencia sea el mundo que quieras sentirQue un día no puedas, sin mi amor, vivir
 
Esperaré a que sientas nostalgia por míA que me pidas que no me separé de tiTal vez jamás seas tú de míMas yo mi amorEsperaréMas yo mi amorEsperaré
 
No sé tú, pero yo te esperaré(Mi amor, te esperaré)A que vuelvas otra vez a casa de papi(Esperaré)Adoro la noche en que nos conocimos(Mi amor, te esperaré)Yo te esperaré mi amorChaval
Esta tarde contigo vi llover(Mi amor, te esperaré)A que vuelvas a casa de papi(Esperaré)Quiero que siempre me lleves, me lleves contigo(Mi amor, te esperaré)Te esperaré

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viernes, enero 17

Morí por la belleza

De Emily Dickinson...

Morí por la belleza. Pero apenas
me amoldaba a la tumba
cuando uno que murió por la verdad
fue puesto al lado mío.
Preguntó con voz suave por qué había yo muerto.
"Por la belleza", respondí.
"Y yo por la verdad. Las dos son una sola.
Somos hermanos", dijo.
Y así -como parientes que en la noche se encuentran-
de habitación a habitación hablamos,
hasta que a nuestros labios llegó el musgo
y cubrió nuestros nombres.

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miércoles, enero 1

El brindis del bohemio, de Guillermo Aguirre y Fierro

(Leído en Facebook, en el muro de Amigos de San Pedro Tlaltizapán y sus alrededores)
 
Cigarrillos y copas en torno a una meda de una cantina. Nos lo cuenta en verso el famoso poeta mexicano. A continuación reproduzco El brindis del bohemio, de Guillermo Aguirre y Fierro.

El tradicional Brindis del Bohemio, declamado popularmente cada Año Nuevo. Guillermo Aguirre y Fierro escribió este poema en el año de 1915, aunque se publicó en 1942 en su libro Sonrisas y lágrimas. Tenía 28 años de edad.
 
El poeta y periodista nació en San Luis Potosí en 1887 y murió en la Ciudad de México en 1949. Sus cantinas preferidas eran La Lira y El Peñasquito, sitios en los que probablemente este poema tan popular pudo haber ido tomando sus primeras notas.
 
+++

En torno de una mesa de cantina,
una noche de invierno,
regocijadamente departían
seis alegres bohemios.
Los ecos de sus risas escapaban
y de aquel barrio quieto
iban a interrumpir el imponente
y profundo silencio.

El humo de olorosos cigarrillos
en espirales se elevaba al cielo,
simbolizando al resolverse en nada,
la vida de los sueños.

Pero en todos los labios había risas,
inspiración en todos los cerebros,
y, repartidas en la mesa, copas
pletóricas de ron, whisky o ajenjo.

Era curioso ver aquel conjunto,
aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca,
la que vierte veneno,
lo mismo que, melosa y delicada,
la música de un verso.

A cada nueva libación, las penas
hallábanse más lejos
del grupo, y nueva inspiración llegaba
a todos los cerebros,
con el idilio roto que venía
en alas del recuerdo.

Olvidaba decir que aquella noche,
aquel grupo bohemio
celebraba entre risas, libaciones,
chascarrillos y versos,
la agonía de un año que amarguras
dejó en todos los pechos,
y la llegada, consecuencia lógica,
del “feliz año nuevo”…

Una voz varonil dijo de pronto:
-las doce, compañeros;
digamos el “requiescat” por el año
que ha pasado a formar entre los muertos.
¡Brindemos por el año que comienza!
porque nos traiga ensueños;
porque no sea su equipaje un cúmulo
de amargos desconsuelos…

– Brindo, dijo otra voz, por la esperanza
que la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino,
por la esperanza, nuestra dulce amiga,
que las penas mitiga
y convierte en vergel nuestro camino.

Brindo porque ya hubiere a mi existencia
puesto fin con violencia
esgrimiendo en mi frente mi venganza;
si en mi cielo de tul limpio y divino
no alumbrara mi sino
una pálida estrella: Mi esperanza.

¡Bravo!, dijeron todos, inspirado
esta noche has estado
y hablaste bueno, breve y substancioso.
El turno es de Raúl; alce su copa
y brinde por… Europa,
ya que su extranjerismo es delicioso…

Bebo y brindo, clamó el interpelado;
brindo por mi pasado,
que fue de luz, de amor y de alegría,
y en el que hubo mujeres seductoras
y frentes soñadoras
que se juntaron con la frente mía…

Brindo por el ayer que en la amargura
que hoy cubre de negrura
mi corazón, esparce sus consuelos
trayendo hasta mi mente las dulzuras
de goces, de ternuras,
de dichas, de deliquios, de desvelos.

-Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.

Brindo porque mis versos cual saetas
lleguen hasta las grietas
formadas de metal y de granito,
del corazón de la mujer ingrata
que a desdenes me mata…
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!

Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague…
¡vamos!, porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.

Siguió la tempestad de frases vanas,
de aquellas tan humanas
que hallan en todas partes acomodo,
y en cada frase de entusiasmo ardiente,
hubo ovación creciente,
y libaciones, y reír, y todo.

Se brindó por la patria, por las flores,
por los castos amores
que hacen un valladar de una ventana,
y por esas pasiones voluptuosas
que el fango del placer llena de rosas
y hacen de la mujer la cortesana.

Solo faltaba un brindis, el de Arturo,
el del bohemio puro,
de noble corazón y gran cabeza;
aquel que sin ambages declaraba
que solo ambicionaba
robarle inspiración a la tristeza.

Por todos lados estrechado, alzó la copa
frente a la alegre tropa
desbordante de risa y de contento
los inundó en la luz de una mirada,
sacudió su melena alborotada
y dijo así, con inspirado acento:

-Brindo por la mujer, mas no por esa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.

Yo no brindo por ella, compañeros,
siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos;
por la mujer que me arrulló en la cuna.

Por la mujer que me enseñó de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero;
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dio en pedazos
uno por uno, el corazón entero.

¡Por mi madre!.. bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez que mi destino
me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.

Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dio vida,
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía;
y lloró de alegría
sintiendo mi cabeza en su corpiño.

Por esa brindo yo, dejad que llore,
que en lágrimas desflore
esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente,
por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.

Por la anciana infeliz que sufre y llora
y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
por mi madre, bohemios, que es dulzura
vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella…

El bohemio calló; ningún acento
profanó el sentimiento
nacido del dolor y la ternura,
y pareció que sobre aquel ambiente
flotaba inmensamente
un poema de amor y de amargura.

 

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