Cuéntame un cuento...

...o una historia, o una anécdota... Simplemente algo que me haga reir, pensar, soñar o todo a la vez, si cabe ..Si quereis mandarme alguna de estas, hacedlo a pues80@hotmail.com..

jueves, enero 31

¿Quién no se ha sentido así alguna vez?

(Lo he encontrado en una revista, como extracto de un libro con un título que merece pararse en él: "La metafísica del oeste")

Juez: ¿De donde viene, forastero?
Forastero: De ningún sitio en particular
juez: ¿Y a donde se dirige?
Forastero: A ningún sitio en particular

La película era "El forastero" y el protagonista Cary Grant, por si le interesa a alguien.

miércoles, enero 16

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos

(Ayer decía que el resto del poema no hacía honor a su primer verso...pero quizá sea bueno que cada uno juzgue)

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba de la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, cara esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.

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martes, enero 15

Impresiona

Cuando escuché por primera vez este verso, me impresionó:

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.

Es de Cesare Pavese, y debo de confesar que el resto del poema no hace justicia a este comienzo tan alucinante. Es mi opinión, claro.

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miércoles, enero 9

Veinte consejos para hacer un informe anual

Quizá no sea gracioso para mucha gente, pero, ahora que comienza el año y toca recapitular sobre el anterior, creo que a más de uno le hará sonreir este artículo que Carlos Salas escribió en nov. de 2007 en el suplemento dominical de economía de El Mundo. Es sencillamente genial.

¿Las cuentas no le han salido bien este año? ¿Y encima tiene que elaborar un informe anual para exponer sus miserias? Gracias a Dios, existen remedios. He aquí una serie de consejos que llevados a la práctica le permitirán escribir un informe anual y aparentar que las cosas van bien de veras. Y cumplir con la ley.

1.- ¿Qué es lo más parecido al chino? El lenguaje de los auditores.Reúna los informes de los auditores de pequeñas y grandes compañías, léalos repetidamente durante varios días, y una vez empapado de fulgor místico, escriba en esa jerga su memoria anual. Eso desanimará a aquellos temerarios que quieran leer su memoria.

2.- Para dar un primer derechazo a los aventureros, ponga el informe del auditor al principio. Es como leer el Ulises de Joyce en una cafetería ruidosa. Imposible concentrarse.

3.- No se le ocurra escribir la carta del presidente en un tono humano y personal. Hágala distante. Más bien kilométricamente distante. Empiece diciendo: «Es un placer para mí y me llena de satisfacción presentar esta memoria anual». Es una frase tan formal y aburrida que los lectores se imaginarán el resto y pasarán la página.

4.- Nunca intente usar el lenguaje visual para explicar la gestión de la empresa. Utilice abstracciones o conceptos secos e intelectuales como «la formalidad», «la estructura», «sistema», «funciones», «apalancamiento», «la ciudadanía». Estas palabras no se pueden dibujar y todo aquello que no se puede dibujar, es difícil de imaginar. Es agotador. El lector caerá exhausto en el cuarto párrafo.

5.- No se le ocurra poner la memoria en manos de su equipo de comunicación externa. Pida al ejecutivo más gris y aburrido que redacte la memoria de cabo a rabo, porque así producirá bostezos en los accionistas.

6.- Nunca contrate a diseñadores para que embellezcan el informe anual con sus tipografías hermosas y con sus márgenes blancos. Eso es tirar el dinero a la basura. Los diseñadores siempre atraerán la atención de la gente, que acabará abriendo el informe e incluso, querrán leerlo. ¡Eso nunca! Mucho texto, mucho plomo y pocas imágenes.

7.- Sólo ponga los gráficos que vayan para arriba como las inversiones en cosas inútiles. Si teme que se le escape algún gráfico negativo, como que la empresa sigue despidiendo a trabajadores, simule que realmente se van porque se jubilan.

8.- Salpique el texto con acrónimos tales como ROE, PER, EBITDA, TAE, OPA, OPS, CEO, CFO, UMTS

9.- Añada anglicismos para dar a la memoria un aire moderno.No se olvide del core capital, cash flow, unbundling, return on assets y por supuesto, todos los terminados en «ing» como franchising, vending, factoring, tracing, y reporting. Si puede, añada algunos de su cosecha como el constructing, el vueling o el pasting. Los grandes consultores llaman a esto el wording.Richard Vaughan lo llamaría sencillamente terrorizing.

10.- No utilice un papel de gramaje fino o satinado. Hágalo en un papel grueso y mate, lo más parecido al papel higiénico. ¿Se acuerda de la marca El Elefante?

11.- No emplee un tipo de letra fácilmente legible como la Times.Verá que existen un montón de letras como la Gótica, la Algerian, la Curlz, que agotarán la paciencia de cualquier advenedizo.Y en seminegrita, por favor. La Old English es deliciosa para esto. No se entiende nada.

12.- Que el cuerpo de letra sea pequeño, porque así obligará a ponerse gafas a los que flojeen de la vista, y, desde luego, desanimará a los accionistas mayores de 60 años, con la vista cansada y que no pueden ya leer cosas más pequeñas que el cuerpo 10.

13.- Escriba muchas páginas. Es decir, procure que la memoria sea pesada en el más puro sentido físico y gravitacional. Porque si usted entrega un tocho, dará la impresión de que su compañía es un peso pesado y nadie querrá enfrentarse a su lectura.

14.- Si va a insertar fotografías no olvide esto: los rostros humanos deben aparecer serios, preferiblemente con mal humor o con gastritis. Tampoco inserte fotos de jóvenes felices, sino de ancianos malhumorados. Pocas cosas hay tan desagradables de leer como cuando se trata de algo acompañado de un rostro con malas pulgas.

15.- No se le ocurra acompañar las imágenes con un pequeño texto o un pie de foto. ¿Para qué hacer las cosas fáciles? Si los lectores quieren saber quiénes son los 10 señores que aparecen en la foto, que se lo pregunten a la chica de la centralita.

16.- Que la foto sea pequeña. Mejor si es muy pequeña.

17.- No reparta la información en varios cuadernos. Utilice uno solo para meter el informe de gestión, el financiero y la memoria de responsabilidad social corporativa. Envuelva ese informe en un cartón grueso. Con ello, creará un bloque compacto de casi un kilo de peso que será imposible de manipular por cualquier ser humano.

18.- No exponga un índice detallado de las materias. Basta con que las 300 páginas se dividan en tres capítulos y que delante de cada uno aparezca la palabra «informe». ¿Para qué ayudar a encontrar un dato?

19.- Si la mitad de su plantilla de altos ejecutivos se ha largado porque no soporta el mal ambiente de la compañía, diga que se han ido porque la competencia se los ha quitado, ya que su empresa tiene fama de formar los mejores profesionales de su sector.

20.- Si alguien pide la memoria por teléfono, ponga una centralita que repita lo siguiente: «Nuestros operadores están ocupados; llame más tarde».

Bibliografía:
-1984 de George Orwell. Las exquisitas lecciones sobre el doble lenguaje utilizado por Gran Hermano.
-El arte de la guerra de Sun Tzu. Recuerde el consejo número 324: «Si tu enemigo quiere
leer tu informe anual, escríbelo en chino».
-El libro blanco de cómo escribir libros para dejar a la gente en blanco de José Blanco, auditor de cuentas de White & Asociados.
-Memoria del Consejo de Estado. Cualquier año.
-Gründrisse der Wirtchchafts Deutsches Denken über die Sprache des Affens im Dunkeln, de Joseph von Dunkelnmeister. (No hay traducción en español pero da igual porque no lo entienden ni los alemanes).

martes, enero 8

Los peligros del consenso

Y es que hay veces que buscar el punto medio lleva a decir estupideces, tal como muy bien indica José Prat:

"Siempre que alguien afirma que dos más dos son cuatro, y un ignorante responde que dos más dos son seis, surge un tercero que, en aras de la moderación y el diálogo, acaba concluyendo que dos más dos son cinco."

¡¡Cuánto cantamañanas hay suelto por ahí, Dios!!

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