Cuéntame un cuento...

...o una historia, o una anécdota... Simplemente algo que me haga reir, pensar, soñar o todo a la vez, si cabe ..Si quereis mandarme alguna de estas, hacedlo a pues80@hotmail.com..

miércoles, septiembre 9

El mito de Pandora

Bárbara Rosillo en su blog el 30 de junio de 2023)

“Los dioses tienen oculta la Vida a los hombres; si no, fácilmente trabajarías en un solo día lo bastante para tener hacienda por todo el año, sin necesidad de proseguir la faena. Pronto colgarías el timón bajo el humo, y se acabarían trabajos de bueyes y mulos incansables.

Mas Zeus ocultó la Vida—irritado en su corazón—ya que le había chasqueado Prometeo, el de ingenio sutil. De ahí el porqué comenzó a maquinar contra los hombres tristes pesares, y ocultóles el fuego. Pero de nuevo el valiente hijo de Japeto en honda férula se lo robó al prudente Zeus, para dárselo a los hombres, engañando así al dios que se goza en el rayo.

Y enfurecido, le dijo Zeus que amontona nubes:

¡Hijo de Japeto, que a todos superas en astucias, te alegras de haber robado el fuego, burlando mis designios! ¡Gran azote para ti, y para los hombres venideros! ¡A ellos, yo, en lugar del fuego, les daré un mal, con el que todos se gocen de corazón, abrazando a la vez su propia ruina!

Así dijo, y rompió a reír el padre de hombres y dioses; ordenó a Hefesto que al punto mezclase tierra y agua, le infundiera voz y fuerza de un ser humano y formase, parecido a las diosas inmortales, un hermoso y adorable cuerpo de virgen. Mandó después que Atenea la instruyese en sus labores, en el tejido de primorosas telas; y que la dorada Afrodita circundase de gracia su frente, imprimiéndole el doloroso deseo y las ansias que devoran los miembros. A Hermes—mensajero matador de Argos— encargó que le infundiese espíritu de perra y corazón ladino.

Dijo así, y todos obedecieron al soberano Zeus, hijo de Crono. Al punto el famoso cojo modeló con tierra la forma de una casta virgen, según los dictados del Cronida. La diosa ojiglauca Atenea le ciñó la cintura y completó su adorno. Alrededor de su cuello, las Gracias divinas y la augusta Persuasión pusieron collares de oro. Y en torno a ella, las Horas de lindos bucles dispusieron guirnaldas con florecillas primaverales. Fue Palas Atenea, la que le ajustó al cuerpo todo el aderezo.

El mensajero Argifonte forjó en su pecho mentiras, palabras falaces y un corazón ladino, cumpliendo el designio de Zeus, que truena sordamente. Por último, el heraldo de dioses la dotó de la palabra, y dio a esta mujer el nombre de Pandora, porque todos los moradores de las mansiones olímpicas obsequiaron con tal regalo, procurando la ruina a los hombres que de pan se alimentan.

 Una vez hubo concluido el señuelo fatal, irremediable, el Padre envió en busca de Epimeteo, al ilustre Matador de Argos—con el regalo de los dioses—, sí, al veloz mensajero. No pensó Epimeteo en lo que Prometeo le había avisado: nunca aceptar obsequio de Zeus Olímpico; devolverlo en cambio a su origen, para evitar así un mal a los mortales. Mas él después de aceptarlo, cuando ya tenía el mal consigo, lo advirtió.

Y es que otrora vivía en la tierra el género humano, lejos y libres de males, libres de la dura fatiga y de enfermedades dolorosas que dan a los hombres la Muerte —pues los hombres envejecen pronto en la desdicha.

Pero la mujer, quitando del vaso la gran tapadera, los esparció, y maquinó para los hombres tristes congojas. Sola, allí dentro quedaba la Esperanza, en indestructible mansión, bajo los bordes del vaso—y no voló fuera: antes le puso Pandora la tapa, según designios del egidíforo Zeus, el que nubes reúne. Con lo que son incontables las penas que vagan entre los hombres: pues llena está la tierra de males, llena la mar. Morbos caen sobre los hombres, de día, o les visitan sin más, en la noche, llevando el dolor a los mortales—en silencio, que les quitó la voz el prudente Zeus. Así no hay modo de esquivar el pensamiento del dios.”

Hesíodo. Los trabajos y los días. Siglo VII a.C.

Los trabajos y los días es un poema de 828 versos escrito hacia el año 700 antes de Cristo.

Prometeo: Titán, hijo de Japeto. Robó a Zeus el fuego para entregárselo a los hombres, como castigo un águila le devoraría el hígado por toda la eternidad.

Zeus: Uno de los principales dioses del panteón olímpico. Hijo de Cronos, marido de Hera.

Hefesto: Dios de la forja y el fuego. Hijo de Hera. Era cojo y se ayudaba de un bastón.

Palas Atenea: Diosa de la sabiduría y la artesanía. Hija de Zeus, nació de su cabeza ya adulta y armada.

Afrodita: Diosa de la belleza. Hija de Urano y mujer de Hefesto.

Epimeteo: Hermano de Prometeo, marido de Pandora.

Pandora: La primera mujer, modelada con arcilla y agua por Hefesto.

Crónida: Zeus.

Ojiglauca: de ojos verde claro.

Egidíforo: Zeus, portador de la égida.

Argifonte: Hermes, el dios mensajero.

Matador de Argos: Hermes. Mató a Argos, un gigante de cien ojos.

Etiquetas:

lunes, septiembre 7

El Mausoleo de Halicarnaso

 (Leído en Facebook, en el muro de Historia y Civilizaciones del Mundo Antiguo)

¿Cómo debe ser una tumba para que su nombre se convierta en la palabra universal que designa a todos los monumentos funerarios? El Mausoleo de Halicarnaso, construido en el siglo cuarto antes de Cristo en la actual Turquía, fue una estructura tan majestuosa que los antiguos cronistas la consagraron como una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
 
Diseñado por los arquitectos Sátiro y Pitio, el monumento alcanzaba cuarenta y cinco metros de altura y estaba decorado con cientos de esculturas de mármol de tamaño natural talladas por los más grandes maestros de Grecia, como Escopas y Leócares. En su cúspide, una imponente cuadriga de mármol parecía elevar el alma del gobernante difunto hacia los cielos sobre una base escalonada y columnas jónicas.
 
El monumento sobrevivió a guerras y conquistas durante casi dieciséis siglos, hasta que una serie de terremotos medievales derribó su majestuosa estructura. 

Etiquetas:

sábado, septiembre 5

Hagar The Horrible Comics

(An article by Aquib Rubab on comicism.net in June 2023)

Dik Browne’s popular comic strip Hagar the Horrible has charmed readers with its hilarious and daring tales set in the Viking era. Since its debut in 1973, the comic strip has captivated audiences across the world with its funny dialogue, bright visuals, and endearing characters. This timeless comic strip was created by Dik Browne, a brilliant cartoonist.

Hagar the Horrible transports readers to the Viking world, where the foolish yet endearing protagonist, Hagar, finds himself in amusing misadventures. Hagar, a Viking warrior with a golden heart, is famous for his powerful body, wild red beard, and unique horned helmet. Despite his intimidating look, Hagar is frequently portrayed as a gentle family man.

The intelligent and humorous speech is one of Hagar the Horrible’s defining traits. Dik Browne’s work blends puns, wordplay, and situational humour to produce memorable humorous moments. The comic strip frequently explores common topics such as family dynamics, everyday difficulties, and the conflict between ambition and contentment. Readers may relate to Hagar’s exploits and can’t help but laugh at the blunders and oddities he encounters.

The comic strip’s illustrations, also created by Dik Browne, are a visual treat. Browne’s artwork brings the Viking world to life with detailed depictions of bustling villages, majestic ships, and Hagar’s boisterous crew. The characters are animated and expressive, allowing readers to connect with their emotions and adding an extra layer of humor to the stories. Browne’s artistic talent is evident in the vivid portrayal of Viking culture and the attention to detail in each panel.

Hagar the Horrible’s enduring appeal can be attributed to its relatability and universality. Despite the Viking setting, the themes and humor transcend time and cultural boundaries. The comic strip resonates with readers of all ages as it explores the timeless aspects of human nature, such as love, friendship, ambition, and the daily struggles we all face. Hagar’s comical escapades serve as a reminder that laughter can be found in even the most challenging situations.

Over the years, Hagar the Horrible has received widespread recognition and acclaim. Dik Browne’s talent and creativity were acknowledged with prestigious awards, including the National Cartoonist Society’s Reuben Award in 1973 and 1984. The comic strip’s popularity led to its syndication in numerous newspapers worldwide, ensuring its reach to a global audience.

Hagar the Horrible’s cultural impact extends beyond its immediate success. The comic strip has become a cultural icon, inspiring merchandise, adaptations in other media, and even a stage musical. The character of Hagar has become a beloved figure, recognized and adored by fans around the world.

In conclusion, Hagar the Horrible remains a cherished comic strip that has brought laughter and joy to readers for decades. Dik Browne’s creative genius and the timeless nature of the stories have ensured its enduring popularity. Through the adventures of Hagar and his Viking companions, readers find entertainment, relatability, and a reminder to embrace humor in life’s trials and tribulations. Hagar the Horrible will continue to be celebrated as a classic comic strip that has left an indelible mark on the world of humor and storytelling.

One of the comic strip’s strengths lies in its well-developed and endearing cast of characters. Hagar, the affable yet often clueless Viking warrior, is a relatable figure. His struggles with everyday life, familial responsibilities, and the constant clash between his ambitions and contentment strike a chord with readers. Hagar’s wife, Helga, is a strong and assertive character, challenging traditional gender roles and adding depth to the strip’s portrayal of family dynamics. Their children, Honi and Hamlet, offer a youthful perspective and add an extra layer of humor to the stories.

The relationships between the characters in Hagar the Horrible are nuanced and multifaceted. The interactions between Hagar and Helga, for example, often portray the humorous and relatable dynamics of a married couple navigating the challenges of daily life. The strip also explores the camaraderie among Hagar’s crew, highlighting the importance of friendship and loyalty in a world filled with adventure and danger.

Hagar the Horrible comics excel at using humor as a means of social commentary. Dik Browne masterfully incorporates satire and wit into the strip, providing a lighthearted but insightful examination of human behavior and society. Through the Viking lens, the comic strip pokes fun at various aspects of contemporary life, including politics, technology, and cultural norms. This ability to blend entertainment with social commentary has contributed to the enduring appeal and relevance of Hagar the Horrible.

In addition to its humor and social commentary, Hagar the Horrible comics often feature exciting and adventurous storylines. Hagar’s Viking heritage allows for tales of exploration, battles, and encounters with mythical creatures. These elements add an exciting and dynamic dimension to the strip, keeping readers engaged and eagerly anticipating each new installment.

The success of Hagar the Horrible has led to numerous accolades and recognition within the comic strip industry. Dik Browne’s talent and contributions were honored with the National Cartoonist Society’s Reuben Award, one of the highest achievements in the field. The strip’s popularity also resulted in adaptations into animated television series, further expanding its reach and introducing the Viking humor to new audiences.

In conclusion, Hagar the Horrible comics continue to entertain and charm readers with their unique blend of humor, adventure, and relatability. Dik Browne’s creative genius brought to life a vivid Viking world filled with endearing characters and humorous situations. Through its timeless themes, social commentary, and lighthearted storytelling, Hagar the Horrible has left an indelible mark on the comic strip landscape, solidifying its place as a beloved and enduring classic.

Etiquetas:

jueves, septiembre 3

La buena estrella del primer Káiser, Guillermo I

(Un texto de Luis Reyes en la revista Tiempo del 8 de junio de 2017)

Guillermo I de Alemania sufre un atentado, el segundo en tres semanas. Era el pan de cada día de los reyes de la época: prácticamente todos fueron blanco de regicidas.

Ser rey se convirtió en una profesión de riesgo durante el XIX y el primer tercio del XX. Desde que la Revolución Francesa desacralizó a los monarcas haciéndoles subir al cadalso, más de treinta miembros de la realeza fueron asesinados en Europa y prácticamente todos los soberanos sufrieron algún atentado. De Portugal a Grecia había una cacería de reyes por anarquistas, nihilistas, marxistas y nacionalistas. Seis atentados, hasta que lo mataron, le hicieron al zar más liberal que ha tenido Rusia, Alejandro II.

Había reyes con una suerte milagrosa, como Alfonso XIII, que sufrió cinco atentados sin resultar herido. En el extremo opuesto del infortunio encontramos a Sissy: la emperatriz de Austria llevaba años viviendo de incógnito, casi en la clandestinidad, sin dejarse fotografiar; casi nadie conocía su cara, pero casualmente se cruzó en Suiza con un anarquista italiano que sí la reconoció, y así, al paso, le clavó un estilete. Nadie se dio cuenta del atentado, ni siquiera Sissy, pero al poco se derrumbó muerta.

Guillermo I, rey de Prusia y luego primer emperador de Alemania tenía siete vidas como los gatos, pues fue herido varias veces y sobrevivió. Su sino debía estar bajo una buena estrella, pues sin ser destinado al trono, que solo alcanzó a la edad de jubilación (64 años), tuvo un prolongado reinado en el que Prusia pasó de nación de segunda fila a primera potencia de Europa, con la economía más fuerte y un alto grado de cultura y bienestar. La Historia sin embargo le recuerda poco, obscurecido por la gigantesca figura de su canciller, Bismark, fundador de la Alemania contemporánea. Pero no habría existido Bismark sin Guillermo I, pues en Prusia nombraba al primer ministro no una mayoría parlamentaria, sino la voluntad del soberano, lo que da a Guillermo I algún mérito en la obra del canciller de Hierro.

Guillermo era el segundón de Federico Guillermo III y según la antigua costumbre nobiliaria se hizo militar. Luchó contra Napoleón y ganó la Cruz de Hierro en el campo de batalla. Cuando tenía 43 años, al subir al trono su hermano mayor que no tenía hijos, se convirtió en príncipe heredero. Era un conservador moderado y creía necesario un sistema constitucional, para lo que buscó asesoramiento de personalidades liberales alemanas y británicas, sin embargo estuvo al mando de las tropas que aplastaron la Revolución de 18481849, lo que le hizo impopular. Lo apodaron Kartätschenprinz, el príncipe Metralla.

En 1857 tomó las riendas del Estado como regente, por la incapacidad mental de su hermano, nombró a un Gobierno liberal que introdujo reformas e hizo el gesto de jurar la Constitución. Era un personaje complejo, pues a la vez que daba estas muestras de liberalismo mantenía un militarismo visceral y un patriotismo extremo, su principal afán era organizar un gran ejército como instrumento de la grandeza alemana. Para estos propósitos, al subir al trono nombraría canciller a Bismarck, que se mantuvo al frente del Gobierno las siguientes tres décadas, aunque Guillermo I discrepaba en muchos aspectos de su primer ministro y ejercía de contrapeso del conservadurismo del canciller de Hierro.

Superviviente

En su prolongada vida pública –murió reinando con 91 años– Guillermo I sufrió varios atentados. Ya antes de la regencia sufrió uno en Maguncia del que escapó felizmente, pero el primero como rey fue al poco de subir al trono, estando de veraneo en el famoso balneario de BadenBaden. Iba paseando a pie por un parque cuando un joven se le acercó por detrás y, a tres pasos, le descerrajó dos tiros de pistola en la nuca.

Inexplicablemente solo sufrió una herida superficial. El terrorista, por fortuna, no era un pistolero profesional, sino un estudiante de la Universidad de Leipzig, Oskar Becker, fanático nacionalista alemán, que consideraba que Guillermo no sería capaz de lograr la unidad de Alemania. El tribunal consideró que se trataba de un desequilibrado y solo le condenó a veinte años de prisión, pero a los cinco años Guillermo lo perdonó, con la condición de destierro perpetuo. Becker terminaría sus días en Egipto.

La clemencia de Guillermo no apaciguó a otros regicidas. En mayo de 1878, siendo ya emperador de Alemania y octogenario, paseaba un bonito día de primavera en coche descubierto con su hija Luisa, cuando un hombre se acercó al carruaje y disparó dos veces un revólver, fallando los tiros. Los viandantes se echaron sobre él y mató a uno de ellos. Era un obrero llamado Emil Max Hödel, antiguo militante socialdemócrata que se había pasado a la “propaganda por el hecho” anarquista, es decir, al terrorismo. La muerte del ciudadano que intentó detenerlo le costó la pena capital y fue ejecutado, aunque Guillermo I estuvo a punto de no verlo.

Tres semanas justas después del atentado de Hödel, paseaba de nuevo en coche descubierto por Unter der Linden, la famosa avenida berlinesa, cuando desde un balcón le dispararon con escopeta. Esta vez los disparos sí le alcanzaron, pero el amor al ejército que profesaba de toda la vida hacía que Guillermo I vistiera casi siempre de uniforme, incluido el pickelhaube, el característico casco de pincho prusiano, le protegió la cabeza, aunque quedo herido grave.

El autor de los disparos era nada menos que un doctor en Filosofía llamado Nobiling, que se saltó la tapa de los sesos cuando fueron a detenerlo. No se mató sin embargo, y llegó a decir que estaba al frente de una gran conspiración. La Policía sin embargo no le creyó. Había muchas botellas de cerveza vacías en su habitación, y pensaron que era un chalado que entre vapores alcohólicos había decidido pasar a la Historia como regicida. Quisieron llevarlo a un manicomio para que los psiquiatras lo evaluasen, pero falleció antes.

Pese a su avanzada edad Guillermo se recuperó de las heridas y estuvo sentado en el trono hasta los 91 años, aunque los terroristas no le darían cuartel. Su último intento lo protagonizó August Reindorf, al que llamaban el padre de la Anarquía. Preparó una mina de dinamita para volar el puente por donde iba a pasar Guillermo I con sus hijos. Pero la estrella del primer káiser hizo que lloviese, el explosivo se humedeció y la trampa infernal no funcionó. El padre de la Anarquía fue ejecutado.­

Etiquetas: ,